Fue algo mágico con un público entregado en una acogedora sala de Valencia. El repertorio de la edad de oro del R'n'R volvió en un misterioso tren para hacernos pasar a todos una gran noche. Gracias a todos los asistentes, tenemos que repetir, fue realmente especial.
Comienza el verano, vacaciones, calor, playas soleadas, turistas, historias de amor fugaces, bebidas frescas y música añeja sonando de fondo evocando otros veranos, allí estaremos mapacheando para recibirlo con alegría.